En Amarillo (Texas) se encontraba también el lugar donde mejor comimos en todo el viaje: Big Texan. No sé si he mencionado las comidas tan lamentables que acostumbrabamos a hacer, pero tengo que decir que nuestra dieta se basaba básicamente en hamburguesas y perritos calientes. Con lo cual, este paraiso del churrasco hizo que se nos saltasen las lágrimas.
Como no podía ser de otra forma en Texas, en el restaurante se servían grandes platos destinados para su grandes personas. Parecía bastante claro por sus continuos mensajes en los alrededores del lugar que su objetivo era hacer comer y beber hasta reventar.
Dentro del local, había mobiliario acondicionado a clientes habituales. Aquí tenemos una silla en la que cabiamos los 4.
En 'Big Texan' se hace un concurso en el que se reta a comer 2 kilos de carne en una hora. Al aspirante se le sienta en una mesa escenario, desde donde trata de llevar a cabo la proeza casi imposible. La gente del resto de mesas le animan mientras comen sus deliciosos menús.
Camino del servicio tienes un bonito juego de tiro y al blanco y un cojunto de cuadros terroríficos según el ángulo en que se miren.
En el siguiente video se captan algunos de los momentos vividos en este restaurante, una de las mejores paradas del viaje.
viernes, 1 de febrero de 2008
'Big Texan' un restaurante diferente
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