Y nos internamos al final en Texas: uno de los estados al que teniamos ganas de llegar y cuyas gentes y costumbres, como vereis, cubrieron con creces nuestras expectativas. Texas se puede definir como el territorio más independiente de EEUU, siendo su inglés bastante cerrado y local, lo que nos hizo sufrir un poco en el ámbito de comunicación con el entorno.
Tienen un sentimiento de identidad bastante acentuado. Un lugareño siempre pondrá por delante el ser de Texas, frente a ser americano. Otra prueba de lo especiales que son, es que el formato de las señales representativas de la Ruta 66 son diferentes al resto de estados, sustituyendo el nombre del estado que suele figurar por 'old', tal como se puede apreciar en la foto.
Tuvimos la fortuna de ver bisontes en carne y hueso, los cuales confieso creía extinguidos (sí cerdos, podeis reiros por mi total ignorancia).
Pasando por diferentes pueblos de Texas no pudimos evitar realizar paradas en sitios inhóspitos donde encontrábamos pequeños detalles que nos llamaban la atención. Entre otros ejemplos tenemos el árbol que da botas de cowboy...
... y el cowboy abstracto.
A media mañana llegamos a 'Cadillac Ranch' en Amarillo, donde 10 Cadillac se encuentran clavados en el suelo como una expresión de Pop Art. Nos dejó un poco fríos el concepto que tiene esta gente del arte, pero que duda cabe que tiene su mérito y hay que ser animal para que se te ocurra clavar coches en el suelo.
viernes, 18 de enero de 2008
Forasteros en Texas
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